Resumen
El ensayo La naturaleza moribunda del Ser desarrolla una problematización crítica de la teoría pulsional propuesta por Sigmund Freud, centrada en la tensión constante entre Eros y Tánatos. A partir de esta base conceptual, los autores plantean una hipótesis disruptiva: la pulsión de vida no se orienta necesariamente a la conservación como fin último, sino que podría operar como un servicio subordinado a la pulsión de muerte, prolongando la existencia con el objetivo de conducirla hacia su ineludible disolución.
En el plano metapsicológico, el texto destaca el carácter dinámico y conflictivo de las pulsiones. El síntoma neurótico es concebido como una formación de compromiso que permite la descarga parcial de tensiones reprimidas. La compulsión a la repetición y las conductas autodestructivas se interpretan como expresiones indirectas de Tánatos, orientadas hacia la reducción absoluta de tensión, en concordancia con el principio de nirvana. De este modo, el dolor adquiere un estatuto estructural en la vida psíquica.
A nivel sociohistórico, se establece una correlación entre esta dinámica y los procesos colectivos. El desarrollo tecnológico y cultural humano evidencia una tendencia recurrente hacia la destrucción, visible en la instrumentalización bélica de la ciencia. La violencia surge como un elemento primario, mientras que las instituciones normativas como la moral, religión o el derecho, intentan contenerla.
Finalmente, el ensayo reconoce a Eros como fuerza de sublimación y creación de sentido; la producción artística y los vínculos afectivos transforman impulsos primarios en formas socialmente significativas. Sin embargo, dicha capacidad coexiste siempre en una ineludible interdependencia destructiva.

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución 4.0.
Derechos de autor 2026 Zazil Merari Reyna Osorno, Azor Geraldo Osornio Gualito, Pablo Andrés Reynoso Lomelín (Autor/a)
